Hay vinos que simplemente impresionan sin necesidad de explicación. Este es uno de ellos.
Procedente de la Ribera del Duero, una de las regiones vinícolas más prestigiosas de España, este Tinto Reserva ha pasado al menos 12 meses en barrica de roble y otros 12 en botella antes de llegar a tus manos. El resultado es un vino de color rojo rubí profundo, con aromas que recuerdan a frutos rojos maduros, un toque de vainilla y ese característico fondo especiado que solo da la crianza en madera.
En boca es redondo, con cuerpo generoso pero sin resultar pesado. Los taninos están bien integrados - señal de que este vino ha tenido el tiempo que merece. El final es largo y elegante, de esos que invitan a una segunda copa y a buena conversación.
Es un vino que no necesita que seas experto para apreciarlo, pero que demuestra criterio en quien lo regala.
Hay vinos que simplemente impresionan sin necesidad de explicación. Este es uno de ellos.
Procedente de la Ribera del Duero, una de las regiones vinícolas más prestigiosas de España, este Tinto Reserva ha pasado al menos 12 meses en barrica de roble y otros 12 en botella antes de llegar a tus manos. El resultado es un vino de color rojo rubí profundo, con aromas que recuerdan a frutos rojos maduros, un toque de vainilla y ese característico fondo especiado que solo da la crianza en madera.
En boca es redondo, con cuerpo generoso pero sin resultar pesado. Los taninos están bien integrados - señal de que este vino ha tenido el tiempo que merece. El final es largo y elegante, de esos que invitan a una segunda copa y a buena conversación.
Es un vino que no necesita que seas experto para apreciarlo, pero que demuestra criterio en quien lo regala.